lunes, 26 de marzo de 2012

Bio-arte

Qué hay de raro que una estudiante de pre-médica (Biología) que le apasionan las artes, y no tiene trabajo “full-time” y genera sus ingresos de artículos hechos a mano como carteras y joyería,  tiene aires de escritora, pero intenta ser doctora buscando alguna seguridad de empleo y buen ingreso? jajajajaja

sábado, 10 de diciembre de 2011

Carta a mi hogar Oriental

Carta a mi hogar oriental
                Una taza de café  y el silencio que me acompaña  son suficientes para recordar. Un café gringo sobre mi mesa con dos arbolitos dorados en metal haciendo honor a la época navideña. Se supone que esté estudiando, mi Japón, a ver si logro esa profesión tan sacrificada (pero con muy buena paga) de ser doctora. Pero me tomo todo  el tiempo del mundo en recordar y extrañar ese lejano país que fue mi hogar por dos años.  La historia de cómo llegué a Japón es interesante y hasta loca, pero ese no es mi enfoque ahora mismo. Vamos a partir de que simplemente llegué. Mi entrada me pareció al final de una película de acción en la que llegan las personas sanas y salvas del avión pero nunca llegan como es de costumbre. Siempre presentan la imagen de la persona bajando del avión directamente a la pista de aterrizaje.¿ Verdad que no me equivoco? No hacen fila, no pasan por el túnel, etc, etc. Honestamente, ¿Quién hace eso? ¡ Pues yo! ¡Yo me bajé del avión así! Con aro en mano izquierda, el viento soplando fuertemente y éste es mi primer recuerdo de Japón.
                Precioso día, como en las películas, un sol brillante y el cielo un color azul clarísimo. Bajé las escaleras en mi entrada triunfal a esta tierra hasta tocar pista y caminar hasta la parte trasera del aeropuerto. Nunca había visto tanta diversidad étnica junta ni cuando viajé a Alemania (Historia para otra ocasión). El sonido de tantos lenguajes juntos, todos haciendo la misma fila con el mismo fin.  Japón fue cuna de experiencias inolvidables:  buenas y malas. Muy malas pero inolvidables. Ya les escribiré mis anécdotas, pero mientras quiero mencionar que esta isla me robó el corazón.  Trabajé fuerte, de hecho, tuve tres trabajos distintos más estudiaba. Al final, logré quedarme con un solo trabajo y estudiar. La base Aérea de Yokota fue mi estancia en este hermoso país, donde me costó trabajo acostumbrarme a lo diferente que era todo. Para empezar, todo era pequeño. No se rían, creo que sé lo que están pensando y no me refiero a eso. Las casas eran extremadamente pequeñas y los banos ¡ni se diga! (tengo una muy buena historia de mi primer encuentro con un inodoro japonés). Literalmente, se puede usar el inodoro mientras te lavas la boca. ¡No miento!  Y las raciones de comida, también son pequeñas y bastante costosas si vienes de comerte un chuletón con arroz , habichuelas y tostones más luego te encuentras con que te sirven una bolita de arroz soso y amogollao con tres lascas de carne de cerdo que no llegan ni a 2 centímetros de ancho. ¡Créanme, no les miento! Pero a todo uno se acostumbra y encontré buenos “buffettes”  llamados “all you can eat Yakiniku”. Ví la gloria aunque la comida japonesa no es mi preferida. No está demás decir que bajé bastante de peso y yo soy bien delgada , pero no me culpen pues hasta los dulces eran de arroz y pasta de habichuelas. Muy saludables los japoneses.  Cuando salía a aventurar y no encontraba un buen “’yakiniku”, siempre miraba hacia arriba buscando una M gigante y amarilla. Sí, adivinaron…”un happy meal please!”. Gastrónomos, no se ofendan porfavor. Sé que muchos de ustedes desearían la oportunidad de comer todo el marisco posible en las costas de Japón pero pues, yo soy más de tierra. ¡Que vivan las chuletas! Y aquí culmino con el tema sensitivo de la comida.
                Mientras escribo esta carta tengo una sonrisa mi rostro pero un vacío en el corazón. No se cuando volveré a ver los estacionamientos de bicicletas, los festivales llenos de colorido, volver a ver Mount Fuji e intentar llegar a la cima y pasear por Roppongi a las doce de la media noche (porque todo está abierto) y caminar en las calles de Harajuku, ver las modas tan fascinantes del momento y arrepentirme de nunca comprar lo suficiente. ..
                Mi Japón fue cuna donde nacieron valerosas amistades, una de ellas también puertorriqueña que al sol de hoy la quiero más y nos hemos encontrado fuera de la cuna. Es por esto y muchas cosas más que anhelo volver a mi hogar oriental y ver florecer a las famosas “cherry blossoms” cerca de la fecha de mi cumpleaños. Es inmensamente hermoso y tal inmensa fue la herida en mi pecho cuando la naturaleza tomó su rumbo desastroso sobre mi Japón y su suelo se estremeció, las aguas cubrieron mis huellas sin dejar rastro alguno, pero se levantará la tierra que tanto bebió mis lágrimas, tanto me vio sonreir. Tierra madre de mi amante, cuna de amistades; regresaré a pisar el suelo de mis experiencias de crecimiento y algún día devolveré aunque sea una cuarta parte de lo que me obsequió.

viernes, 5 de agosto de 2011

VIDEO

Aquí les presento mi primer video que contiene varias de mis obras. Saludos y espero que les guste.


sábado, 18 de junio de 2011

Verso


Quizás tan efímeras como una mirada o tan frágil como a veces se comporta el amor...
Pero acaso un instante encuentro con tus ojos o el más delicado roce de tu piel,
¿no hace te hace ver en mi la más hermosa flor?

***


Saludos,
Precisamente termine de pintar  esta obra y la quise compartir con un verso inspirado en la flor.  El gran Artista Antonio Martorel algún día dijo que había que esperar a que el cuadro nos hable y tiene toda la razón, por mas alocado que parezca este pensamiento.  Muchas veces nuestra vida se compone de arduos días de trabajo y situaciones que no nos permiten tomar un respiro y detenerse a observar.
Yo les digo que por más agitada que sea nuestra vida, no dejemos que la vida misma nos detenga a la fuerza, hagámoslo voluntariamente y nos daremos cuenta de las bellezas a nuestro alrededor aún cuando el mundo parece ser un caos. La Naturaleza misma tiene un arte inigualable y yo soy solamente una del muchos que hacen el mero intento de plasmar un poco de esa belleza sobre un lienzo. En otras palabras, tomo prestado el arte de nuestra naturaleza.
Las mujeres son usualmente comparadas con las flores y con mucha razón, yo también hago lo mismo en este verso.  A pesar de nuestra inevitable fragilidad (en todo el buen sentido) se encuentra el tesoro más  hermoso… ¿Romántico? ¿Erótico? Tú decides.

viernes, 17 de junio de 2011

Seamos buenos Hijos

Los padres se esfuerzan tanto por ser excelentes padres, pero si sus propios hijos(as) no los valoran, de nada vale que el mundo entero los admire como padres si sus hijos(as) no lo ven. Hagamos que su esfuerzo no sea en vano, honremos a nuestros padres y dejémosle saber que son los mejores, que nos damos cuenta de que siempre están ahí aun cuando somos mal agradecidos, que reconocemos cuando estamos mal y que los amamos más que ayer.
Dejémosle saber que si en algún momento los herimos, estamos avergonzados y hagamos la promesa de ser mejores hijos(as).

Dios también es Padre y como padre sufre por sus hijos, muchos que lo quieren y lo hieren constantemente, pero regresemos como buenos hijos arrepentidos, por que como todo buen padre, el nos va a recibir con brazos abiertos.



¡Feliz día de los padres!

lunes, 13 de junio de 2011

Un regalo de Dios

Saludos,
Este escrito, Un regalo de Dios, lo encontré en una de mis tantas libretas que utilizo para dibujar o escribir al azar. Esta libreta en particular es del año 2005(ahora tengo 22 años así que realicen la matemática) y creo que es un buen momento para  publicar este pensamiento. No sé por qué disfracé mi nombre con el de Sara pero los que conozcan de psicología me harían un gran favor si me explicaran la razón por la cual oculté mi identidad.  Además de ocultar mi identidad, también guardé este pedacito de mi vida hasta hoy, que lo llevo a la luz. La única persona que vio el escrito antes de publicarlo fue mi esposo, que también me sugirió que se lo regalara a mi madre y jamás había pensado en hacerlo. Pero hoy, después de seis años,  se lo dedico a mi mamá.
P.D.: ¡No llores!

Un regalo de Dios
                Mi nombre es Sara. Mi madre, Joven, muy guapa e inteligente me trajo al mundo por sorpresa. Tremenda sorpresa que fue para todos, pero me sorprendo yo cuando le pregunté a mi madre qué hizo o cuál fue su reacción cuando supo que estaba embarazada y me dijo que le pasaron muchas cosas por la mente. “Pero lloraste?” le pregunté y me dijo que no. Se había emocionado y asustado a la  misma vez. ¿Qué dicha no? Que se emocionara y no llorara. Que no llorar lamentándose y rechazándome. Según tengo entendido, los bebés sienten, perciben las emociones. Quizás mi madre pensó que yo era un regalito de Dios y eso le provocó emoción y el pensar en los demás, el cómo lo enfrentarían le asustó. ¡Cualquiera se asustaría a la edad de 17 años y embarazada! Pero sí llegué a recibir rechazo. Vino por parte de mi padre. No me quería, según el yo no era su hija. Luego que nací Dios me concedió el regalo de un padre. ¿Qué dicha la mía verdad? Obvio que no era mi padre de sangre pero era mi padre, estaba ahí para mí. Algo pasó que ya no está en casa. Ya no está conmigo. Solo lo veo de vez en cuando, aún así es mi padre. Tenía que acostumbrarme a no verlo en la casa y así lo hice. ¡Pero tenía a mi madre! Que entonces hizo el papel de madre y padre. Mi heroína. ¿Qué dicha la mía? Mi madre siempre ahí para mí, haciendo el papel de dos, para mí, por mí, mientras muchos no tienen madre. Eso es un regalo de Dios. Tuve un padre, aunque solo por un tiempo, es un regalo de Dios. Hay muchos que nunca tuvieron ni la sombra de uno.
                Mi madre, que se lo merecía, anos después apareció alguien que la acompañara, la guardara, la amara y ella volviera a sentirse una mujer deseada y que la dirigiera por el camino de Dios para ver los regalos que nos da. Hoy en día soy independiente, pero mi madre sigue siendo mi heroína. El que yo pudiera fijarme en estos detalles es un regalo de dios. ¿Qué dicha la mía?

viernes, 3 de junio de 2011

Oda a la desgraciada





Mujer infame vestida de blanco,
Y que destruyes con palabras la formación de tus crías,
Lárgate lejos a esparcir tu veneno por otras vías.

Arpía que cargas la biblia bajo tu brazo,
Cuanto quisiera  arrancar el dedo
Con el que vas señalando y condenando.

Pues tu boca destila hiel y tu sonrisa no es más
Que la hipocresía hecha carne que se anda merodeando
Y pues cómo,  ¡dime  cómo te atreves, Arpía, a seguir juzgando!

Ciegas esos ojos muertos que tienes ante la realidad,
si la vida te desvistiera, dejaría al descubierto
tu desagradable y cruda verdad.

Algún día la justicia pasará su mano sobre tí,
Arrancándote la piel de apariencias y descubrirás
Que no eres diferente, sino igual o peor a los demás.

La vida te enseñará lo que no andas buscando
y cuando caigas rendida y aborrecida te miraré.
Ese será el día en que mis ojos se posarán en ti y sonreiré.